Después de las vacaciones, con las pilas cargadas, “después de hacer un reset” (@yalocin) nos hemos vuelto a encontrar con nuestros compañeros. Cuando somos más de 150 personas en el centro se puede hacer muy complicado saber a quien has saludado y a quien no:

–          Hola, adiós,

–          ¿qué tal?,

–          ¡qué cortas se han quedado las vacaciones!,

–          ¡qué mal cuando ha sonado el despertador!,

–          “un día menos para las próximas vacaciones” (mi profe preferido),

–          Bla, bla, bla, …

Después de la eucaristía y el claustro general, a tomar un café. Nos enseñamos las fotos típicas del verano, pero ya no hace falta llevarlas impresas las enseñamos en el movil. Cotilleamos un poco:

–          ¡qué morena!

–          Este ha engordado un poco, ¿no?

–          En Mallorca, todo alemanes e italianos.

–          En Lanzarote, no había ni prensa en castellano.

–          Estaba tan tranquilo por la playa, cuando me encontré a unos alumnos.

–          Bla, bla, bla, …

Ya en la sala de profesores:

–          ¿Cuándo empezamos las clases? ¿El día 9?

–          Que no que pone Claustro: – inicio de las clases

–          Ah bueno, ya creía yo

En conclusión, tenía ganas de comenzar.

15, 14, 13, …